domingo, 29 de abril de 2012

El niño perdido - Thomas Wolfe

El niño perdido es una joya literaria que no lo es por su supuesta perfección, sino porque consigue atrapar, con un lirismo descriptivo de percepciones, el espacio de una ausencia, hacer del recuerdo un mecanismo de pervivencia del hermano muerto.
El niño perdido se centra en la reproducción "verídica" de Grover, hermano del novelista que murió de tifus a los doce años. Con cuatro breves pinceladas de la memoria, perfila el carácter del chico, la irrupción de la enfermedad, el impacto de su muerte en el escritor, en la madre, en una hermana, y de nuevo en el escritor, cuarenta años después, en una visita a la casa de Saint Louis que la familia había alquilado para utilizar de hostal en la Exposición Universal. Cuatro magníficas descripciones que actualizan el dolor de la pérdida: "Me detuve un instante, mirando hacia atrás, como si la calle fuera el Tiempo". Es asombrosa la agitada precisión de Wolfe para generar el espacio, la calidez con que su prosa contornea los edificios, el modo en que, con un registro fotográfico y sensorial de la memoria, reproduce el ambiente provinciano de 1904. El niño perdido es, sin duda, una obra narrativa de prodigiosa exactitud emocional.
Muy recomendable

8 comentarios:

Icíar dijo...

Tngo en la lista "Todo un hombre" de este esritor también. Un compañero de trabajo me comentó que fue un libro que le marzó. Me he acordado de él al leer esta reseña, por esa maestría que comentas que tiene el escritor en describir, en este caso lo que fue su hermano, su carácter, y el impacto de la pérdida.

Gise dijo...

Es una joyita de la narrativa internacional.
Un abrazo
Gise

Beatriz dijo...

Apetece un montón

Gise dijo...

pues si super recomendable.
Gise

Los libros de Eva dijo...

Voy a ver si lo consigo, me apetece leerlo.
Gracias

Gise dijo...

Eva,
Muy buena elección.
Un abrazo
Gise

bibliobulimica dijo...

pues parece que vale mucho la pena ¡me lo apunto!
¡gracias Gise!

Gise dijo...

A mi me encantó..es una buena elección.
Gracias
Gise