jueves, 4 de junio de 2020

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes - Tatiana Tîbuleac

Menuda historia.... te deja un poco helada y nada indiferente. El relato está contado en primera persona por Aleksy, el protagonista del libro, un adolescente rebelde y con problemas psicológicos. A golpe de "brocha" se van desgranando un conjunto de sentimientos: el sufrimiento, el amor, el odio, la frialdad y la culpa. Subidas y bajadas que te mantienen en vilo, aunque haya pocos diálogos te vas adentrando con una importante fuerza narrativa gestada por la autora.

Es una novela de crecimiento y reconciliación sobre las relaciones maternofiliales, sobre el perdón y la pérdida. Una novela sobre el amor que nunca muere y que crece y brota, cuando uno menos lo espera, incluso en los terrenos más áridos y escabrosos. Una novela de esperanza porque incluso cuando todo parece perdido hay alguien que nos ama y, lo más importante, hay alguien a quien amar.

Para mi gusto el lenguaje muy duro, basto y crudo. 


Sinopsis

Aleksy aún recuerda el último verano que pasó con su madre. Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia. ¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo? Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.

1 comentario:

Al calor de los libros dijo...

Parece un tema duro, pero a la vez me resulta atrayente.
Me gustan las historias que no dejan indiferente.
Un abrazo